06:00
Buenos días. Hemos amanecido muertos de frío, esta noche he echado de menos a la mula de José y dormir bajo techo, pero quiero caminar rápido para llegar cuanto antes. Aunque me da miedo lo que podamos encontrar en Nerja… los aviones han bombardeado de nuevo. Han pasado tan cerca, con ese horrible ruido… Tengo que sacar fuerzas, no queda otra.
08:30
Ay, el tontín de Manuel. ¡Pues no que ha aparecido de repente con una máquina de coser casi igual que la mía! Está abollada, pero la rueda manual funciona bien, la aguja sube y baja. Esta vez he sido yo quien le ha dado el beso en la frente a él.
08:45
En realidad Manuel se está portando como todo un caballero conmigo. Y no puede querer más a mi hijo. Quizá cuando todo esto termine… cuando pueda quitarme el luto…
10:06
Lo que nos hemos encontrado en Nerja es peor de lo que yo esperaba. Las bombas han caído sobre unos autobuses llenos de niños. Esto es un caos. La gente grita y llora. Yo también, aunque no los conozca. Porque esos niños no son míos, pero podrían serlo. Tenemos que seguir.
11:46
Yo pensaba que éramos libres. Pobres, trabajadores, pero libres. Que equivocada estaba. Nuestras vidas están en las manos de quienes poseen las armas y el dinero.
12:07
Me he apartado unos minutos para orinar y, agachada, he visto a lo lejos a una mujer que caminaba arrastrando los pies y por fin me ha salido el habla del cuerpo:
¡¡¿¿MARIIII??!!
No quiero ni pensarlo porque se me pone la piel de gallina de acordarme de la historia que me contaba Francisco para asustarme. Decía que en la casa de sus padres vivía el espíritu de una antepasada que murió dando a luz y que él la había visto muchas veces, que llevaba un camisón blanco, sucio y manchado de sangre. Que estaba muy blanca, con ojeras muy negras y el pelo hecho un espantajo.
No quiero comparar, pero así es como viene la Mari. Me ha mirado como si el fantasma fuera yo y luego ha corrido a abrazarme. Casi nos caemos en el lapachero.
14:15
Estoy totalmente devastada con la Mari. Qué injusticia tan grande. El bombardeo de esta madrugada les pilló de lleno a toda su familia, mientras ella se había alejado para hacer sus necesidades.
La hemos tenido que convencer para que continúe con nosotros. No se puede quedar.
17:38
No quiero dar detalles de lo que hemos conseguido comer ni donde hemos bebido, porque no quiero darte el día. Lo importante es que, a pesar de todo, seguimos avanzando.
20:30
Estamos en Cerro Gordo. Parece que la situación está un poco más tranquila ahora mismo. Un señor nos ha llevado hasta su casa, está atendiendo a toda la gente que puede, así que no tiene mucha comida. Hemos compartido un pan con aceite y unas naranjas. Hoy dormimos con algo en el estómago.

